miércoles, 5 de agosto de 2009


“LAS MARIPOSAS PERPETUAS”

Érase una vez una mariposa de varios colores llamada “ANAIRLIAM” que dirigía sus alas por control remoto, Uds. se preguntaran: - ¿Cómo puede ser eso? ¿Por control remoto? – Si así lo hacia.

Sus alas eran grandes y hermosas, coloridas y brillantes, volaba a diferentes velocidades, si así lo deseaba. Ella era tierna y dulce, colaboradora, gentil, comprensiva y muy amigable pero le daba miedo demostrarse ante las demás mariposas, así como era, por eso adoptaba una actitud indiferente, fría y distante con las otras mariposas y por ese motivo se sentía muy sola y triste porque no sabía relacionarse y por eso nadie le prestaba atención.

Las demás mariposas de esta historia eran comunes, cada una con una belleza en particular, brillaban con luz propia y pertenecían a un grupo de mariposas llamadas “Las Perpetuas” que se diferenciaban a “ANAIRLIAM” porque volaban de manera natural.

Cada vez que salía a pasear se tropezaba con este grupo de mariposas pero la de esta historia era testaruda, altiva y se sentía por encima de ellas, con poderes superiores, se podría decir, por eso ni las saludaba, las miraba de reojo o simplemente ni las miraba. Pero las mariposas perpetuas no les paraban, se reían de ella y le decían:- ¿Qué seria de ti si se dañara ese control remoto? Jajaja!

Y era cuando ANAIRLIAM se enojaba y se lucia delante de ellas para que vieran que era fuerte y tenia poder sobre las cosas que hacia ¿Cómo? Cambiaba el color de sus alas, las ponía brillantes, opacas, hacia piruetas, en fin. Pero llego un día que las pilas de ese control remoto se desgastaron y ANAIRLIAM no se dio cuenta cayendo en plena actuación en un pozo de agua lleno de barro y sus amigas se rieron y se burlaron diciéndole: ¿Viste que teníamos razón? ¿Y ahora que vas a hacer? ¿Donde están tus habilidades? Jajaja! Hasta tal punto de hacerla llorar pero ANAIRLIAM no se dio por vencida por lo que sintió la necesidad de batir sus alas para ver como estaban después de la caída ... y lo hizo tan pero tan fuerte que sus colores brillantes se vieron opacados ante el destello y el resplandor de un color blanco fluorescente al estilo Tunning sintiendo que se elevaba sola experimentando una gran alegría y luego salio volando ante la vista atónita de las mariposas perpetuas…

… que no podían salir de su impresión y fue cuando una de ellas grito de alegría al verse conmovida ¡ANAIRLIAM eres una de nosotras!

Y muy feliz y segura de sus habilidades se mostró tal cual era sin miedos ni temores siendo muy bien recibida en el grupo de las mariposas perpetuas.

Así termina esta historia de cómo una mariposa al verse atrapada en sus miedos y limitaciones descubrió que su único limite y la fuente de sus miedos era ella misma. Y desde ese día cuenta la leyenda que ANAIRLIAM se dedicó más a si misma, lo que le permitió ayudar a otros a conseguir liberar sus miedos!!!

Mariliana .-